martes, 27 de febrero de 2018

Cómo manejar las recaídas?

Una de las fases más importantes al dejar una adicción pueden ser las recaídas. Una recaída no debe ser algo que nos de igual, de forma que podemos caer en la tentación de pensar: “Bueno, si caigo otra vez no pasa nada”. Pero a la vez, no puede ser algo tan doloroso que nos desanime por completo y que pensemos que nada de esta lucha tiene sentido.

Cuando intentamos dejar una adicción (la que sea), el cerebro debe aprender a sobrevivir sin esa adicción. Esto es un proceso doloroso, puesto que le estamos privando de algo que le producía placer. Pero... esto es solo al principio. Si logramos estar un tiempo largo sin recurrir a la adicción, el cerebro se reprogramará y cada vez será más fácil sobrellevar la vida sin tener que recurrir a esa droga.

Si a lo largo de este proceso, volvemos a tener un tropiezo, el cerebro que estaba iniciando su fase de curación vuelve a reforzar la conducta que queremos evitar y olvida un poco la nueva que le estamos proponiendo. Por ello mismo, es un paso atrás. Hemos de saber que no es lo mismo un paso atrás que todo el esfuerzo haya sido para nada.

Pero, también hemos de ver la parte positiva de haber caído. Primero, podemos reforzar la idea de que no merece la pena la vida de adicto. Es decir, es absurdo cambiar unos segundos de autosatisfacción por una autodestrucción progresiva. Además, debemos de examinar exactamente en qué hemos fallado. Hemos de averiguar que errores hemos cometido para no volver a repetirlos en el futuro. De la misma forma, hemos de preparar una estrategia sobre cómo actuar en caso de que se repitan las mismas circunstancias.


Una recaída nos puede llevar a ser más prudentes. Muchas veces, caemos en la tentación de sentirnos superhombres que ya estamos curados y tomamos riesgos innecesarios. Es decir, somos demasiado optimistas. Otras veces, pensamos que no somos nada y que no tenemos ninguna opción, por lo que nos deprimimos. El mejor escenario es cuando no caemos en ninguno de los dos extremos. Normalmente, una recaída nos hace sentirnos con la moral baja, pero si tenemos espíritu deportivo y si hemos logrado cosas con la perseverancia en otros campos, podemos volver a la lucha con nuevas fuerzas. Intentando, esta vez si, no volver a caer en las trampas de siempre.

Aunque lo ideal es que un especialista te ayuda, también es cierto que unos mismo puede lograr avances importantes.

jueves, 22 de febrero de 2018

El espíritu deportivo para salir de una adicción


Uno de las cosas que hemos de tener claras es que si queremos dejar una adicción tenemos que hacer el propósito de que sea para siempre. No obstante, es posible que durante el camino haya algunas recaídas. No debemos desanimarlos por estas recaídas, simplemente debemos de aprender de estas. Como por ejemplo como puedo actuar la próxima vez que se produzca algo parecido.






Cómo superar los ataques de ansiedad


Una estrategia para poder controlarse son las técnicas de meditación. Y para ello, debemos hacer lo siguiente: Durante el periodo en el que nos abstenemos de consumir esta adicción, habrá algunos momentos en los que sentiremos un impulso muy fuerte que nos empujará a consumir. En ese momento, la reacción natural es ponerse nervioso. En ese momento, el sistema límbico que es la parte del cerebro que se encarga del placer se activa y la parte frontal que es la que controla la parte racional se desactiva. Además de eso, se empieza a producir una reacción química en el cerebro que conlleva que se acelere el pulso, se acelere la respiración, se tensen los músculos y se dilaten las pupilas.



Lo que debemos hacer en este momento es estar serenos. Y intentar separarnos de nosotros mediante la observación de lo que se produce en nuestro cuerpo. Vamos a observar pausadamente las sensaciones que se producen en nuestro organismo. Debemos observar los cambios que se producen en nuestro cuerpo como si fuésemos un espectador externo.

Esto es muy importante para reprogramar nuestro cerebro. Es decir, el cerebro aprender a los caminos alternativos que siempre ha escogido. Poco a poco, será más sencillo optar por la opción de aplicar una técnica de relajación en lugar de recurrir al PMO (Pornografía masturbación orgasmo).

De este modo, los ataques de ansiedad en lugar de ser algo negativo que nos lleva a caer otra vez en la trampa, puede ser una ocasión excelente para salir de esta adicción.

Dependencia y tolerancia de la droga digital


De la misma forma que cualquier otra droga, la pornografía genera una fuerte dependencia. Es decir, que la persona genera la necesidad de consumirla como parte de su vida. De hecho, el no consumirla puede provocar en el sujeto cierto malestar en forma de ansiedad, cambios de humor, insomnio, pensamientos de tristeza, de impotencia o de pánico entre otros. Todo esto son trucos que tiene el cerebro para empujarnos a consumir de nuevamente. Lo que debemos tener claro es que es necesario pasar por esta fase para poder dejar la ansiedad.


La otra consecuencia se llama tolerancia. Esto quiere decir, que imágenes que en un inicio eran suficientes para alcanzar cierto grado de excitación sexual ya no son suficiente. Por ello, el sujeto adicto necesita cada vez una mayor cantidad de horas. Así como una mayor cantidad de tiempo.

El consumo puede provocar en muchos casos la disfunción eréctil puesto que un desnudo ya no es suficiente para lograr excitarse.

martes, 20 de febrero de 2018

Cómo superar la pornografía?



Para dejar la pornografía podemos decir que hay tres niveles:

En nivel I consistiría en ser una victima de esta en la que no se puede reaccionar. Simplemente, el sujeto se resigna. Es decir, tiene una actitud derrotista que lo ve como un mal inevitable.

El nivel II consiste en luchar directamente como en un combate de boxeo, es una lucha en la que nos oponemos frontalmente y que es agotadora. Por lo que antes o después terminamos por rendirnos. A veces, podemos desanimarlos lo que facilitaría volver acudir a consumir esta droga digital. Debemos pensar que si le decimos a nuestra mente que no piense en un elefante rojo, vamos a estar pensando precisamente en un elefante rojo. De forma análoga sucede con la pornografía, si pensamos en superarla, acabaremos pensando todo el día en ella. Es importante no desanimarse y plantearse esto como una carrera de fondo. También hay que celebrar los pequeños avances. Esto nos animara a seguir luchando.

El nivel III, es la mas inteligente, esta consiste en luchar pero sin agotarse, consiste en salir a dar una vuelta, o mantenerse ocupado con otras tareas de forma que no estamos luchando directamente contra ella y por lo tanto, no nos cansamos tanto.



A continuación ofrecemos algunos consejos que pueden ser de gran utilidad:

1.- Aprender como funciona nuestro cerebro: Si logramos entender los mecanismos que se producen en nuestro organismo desde que surge en nuestra mente la idea de ver pornografía hasta que se consume la acción, nos sera mucho más fácil detectar dichos efectos y actuar con antelación.

2.- Convencerse de que la pornografía no nos aporta nada bueno a nuestra vida. Para ello, hemos de pensar en las consecuencias negativas que acarrea la pornografía y en lo felices que seriamos si nos liberásemos de dicha carga. Por lo tanto, un ejercicio practico puede ser escribir en una libreta los motivos por los que dejar este vicio y leerlos a diario.

3.- Desarrollar buenos hábitos. No es posible dejar de consumir esta droga sin reemplazarla por otra cosa. Debemos desarrollar hobbies y aficiones que nos distraigan de esto y que nos llenen nuestro tiempo. Algunas buenas ideas pueden ser: hacer deporte, ir de excursión, tocar un instrumento musical, empezar a pintar o dibujar, leer un buen libro, aprender un idioma, asistir a clases de cocina o cualquier actividad que se nos ocurra.

4.- Duchas de agua fría: El agua fría es algo que normalmente, nos resulta sumamente incomodo. Lo mismo sucede cuando estamos acostumbrados a consumir esta droga y en un punto nos decidimos a no seguir con ella. En este momento, nuestro cerebro que tiene dos partes: el sistema límbico y el sistema puede llegar a decir que quiere seguir consumiendo. Para ello, nos mandara algunas para que recurramos nuevamente a esta droga y así poder liberar de nuevo dopamina. Para ello, podemos padecer cambios de humor, insomnio, mal general,… pero debemos saber que esto nos es algo que vaya a durar todo el tiempo. Mas bien es algo pasajero que a medida que vayamos superando etapas, nos ira costando menos salir de este agujero.

lunes, 19 de febrero de 2018

La pornografía en nuestro cerebro

La pornográfica tiene un mecanismo muy parecido a cualquier otra droga. Nuestro cerebro tiene dos partes: la parte frontal y el sistema simbólico. En la parte frontal en la que podemos hacer cosas racionales como planificar el día, resolver problemas matemáticos, el pensar como diseñar una estrategia, etc. El sistema límbico es una parte orientada al placer. Esta parte se encarga de dar una recompensa cuando logramos algo que nos conviene. Por ejemplo, al comer, al beber, o al tener relaciones sexuales, el cerebro nos da una recompensa en forma de placer. Esto hace que recordemos ese estimulo y que este mecanismo se vuelva a activa en las siguientes ocasiones.

Cuando, repetimos un cierto acto que nos proporciona placer el cerebro tiende a crear una conexiones neuronales que recuerdan dichos estímulos y que lo reclaman cuando estamos sometidos a ciertas situaciones como tristeza, soledad, ansiedad o estrés. Por esta razón, al intentar abandonar una droga, no podemos dejar de hacer esta acción puesto que el cerebro reclamara ese placer con mecanismos muy efectivos como insomnio, mal humor, malestar general, depresión, cansancio, etc. Este malestar nos llevara de nuevo a consumir la droga, en este caso la pornografía, creando un circulo vicioso en el que cada vez necesitamos mas este producto.


El mecanismo que se sigue es el siguiente:
  • Fase 1: Cierta situación que se nos presenta y que nos pone en peligro. Por ejemplo, quedarse solo en casa, quedarse solo en la habitación o en la oficina, o un momento de estrés como un pico de trabajo, o simplemente el estar ociosos y aburridos. 
  • Fase 2: se produce un estimulo, algo que puede encender la mecha. Esto puede ser una noticia en un periódico relacionada con algo sexual, un perfil en Facebook de una persona atractiva, una música, un olor o cualquier cosa que nos produzca cierto impacto. 
  • Fase 3: A esto le sigue cierto emoción que puede ser de curiosidad o de . Fase 4: En esta fase nos planteamos que pasaría en el caso de que accediéramos a consumir dicha Entonces nos plantamos cosas como: Y se me acerco solo un poco para ver como es? O algo así como, Y si lo veo aunque sea solo por un minuto.
  • Fase 5: Se produce una reacción química que provoca que el cuerpo y el cerebro empiecen a cambiar. 
  • Fase 6: Esta reacción química hace que las pupilas se dilaten, que el ritmo cardíaco se acelere, que los músculos se contraigan, ... Fase 6: No debería hacerlo pero tengo tantas ganas que.... 
  • Fase 7: No puedo hacer nada para evitarlo. No lo puedo parar. Para que resistirse. Solo una vez mas. 
  • Fase 8: Lo mas probable es rendirse y llevar a cabo lo que tenemos en mente. Fase 9: Remordimiento y arrepentimiento. Por que yo? Como ha podido pasar?


Debemos de entender que cuando se produce la reacción química es muy difícil detenerla. Por ese motivo, es necesario detectar estas reacciones y pararlas lo mas pronto posible como salir a dar una vuelta, llamar a alguien por teléfono, ponerse a hacer flexiones, ducharse con agua fría,...

domingo, 18 de febrero de 2018

La pornografía, la droga digital

El desarrollo de Internet ha facilitado el acceso a todo tipo de información. A través de Internet es posible acceder a todo tipo de contenidos como noticias, música, redes sociales y por desgracia contenidos pornográficos.

La facilidad de acceso y el poder permanecer anónimo ha hecho que muchas personas consuman pornografía desde cualquier dispositivo con acceso a Internet. Asimismo, la necesidad de estar conectados nos deja mucho mas expuestos a este tipo de peligro. A pesar de que la pornografía es un mercado que ha sido mayoritariamente dominado por los hombres, ciertas encuestas muestran que cada vez son más las mujeres las que acceden a este tipo de contenidos, en concreto uno de cada tres usuarios. También vemos que aproximadamente uno de cada diez usuarios es menor de 10 años de edad.



El principal problema de la pornografía es que es enormemente adictiva porque genera en el cerebro una reacción química en la que se libera dopamina y que genera un placer. Dicho placer es muy intenso las primeras veces, y genera unas conexiones neuronales que forman caminos que hacen que este proceso se automatice. El cerebro, memoriza muy bien lo que produjo este placer para poder repetirlo en un futuro. Por eso, muchas veces, a pesar de no querer ver estos contenidos terminamos cayendo en la trampa.

Las personas que llevan muchos anos consumiendo pornografía desarrollan cierta tolerancia. La tolerancia hace que las personas necesiten cada vez más horas o acceder contenidos más impactantes para poder logran el mismo nivel de descarga de dopamina. Por ello, muchas personas quedan atrapadas en esta droga y pueden llegar a pasar 20 horas por semana viendo este tipo de contenidos. Muchas veces, la pornografía convencional ya no les satisface y necesitan estimularse con videos que pueden llegar a ser ilegales o sumamente nocivos.

Uno de los problemas de la pornografía es que es muy fácil engancharse pero es sumamente difícil el poder luchar contra este vicio.

Pero, no todo es tan negativo, puesto que es posible dejar de consumir pornografía y por ello te damos los siguientes consejos en el siguiente articulo: Consejos para dejar la pornografía.

Como dejar la pornografía


1.- Aprender como funciona nuestro cerebro.


Una de los